¿SABES COMO PUEDES ENTENDER SI ALGO VA MAL CON TU PERRO?

Aunque creas que conoces muy bien a tu peludo y te sepas al dedillo su lenguaje corporal, a veces no es tan sencillo detectar si tiene algún problema físico, o incluso emocional. Es entonces cuando te preguntas cómo puedes saber, a ciencia cierta, que algo va mal con tu perro. Te contamos algunas cosas que debes tener en cuenta.

 

Los canes y el dolor

Sucede, por ejemplo, que nuestros amigos de cuatro patas no manifiestan tan abiertamente el dolor como lo haríamos nosotros. Los motivos son diversos:

  • No pueden hablar en nuestro idioma para contarnos con más o menos detalles lo que les está sucediendo.
  • Tienen mayor resistencia al dolor que los humanos.
  • Tratan de no manifestarlo por una cuestión de supervivencia, algo que heredaron de sus ancestros.

Te contamos las señales a las que debes prestar atención para determinar si tu peludo presenta algún problema de salud, tanto a nivel físico como emocional.

Señales que indican que algo está funcionando mal con tu perro

Pero por lo general, si algo va mal con tu perro, notarás algún cambio de comportamiento, o bien que deja de realizar algunas acciones habituales en él.

Presta atención entonces a:

  • Exceso de vocalizaciones. Gemidos, aullidos, gruñidos y hasta ladridos. Si tu perro está más expresivo verbalmente, mejor ponte en alerta.
  • Un aseo constante en una determinada parte de su cuerpo. Aunque no tenga una herida visible, lo más probable es que tu mascota quiere aliviar un dolor interno, lamiéndose de forma persistente la zona.
  • Si el animal duerme más. Un can que no se siente bien es muy posible que pase más horas descansando. Quizá lo haga para intentar curarse de esa manera. O porque le cuesta más moverse.

Más signos de que tu peludo no se siente bien

Aunque parezcan obvias, no está de más recordar estas señales que seguro indican que tu peludo  tiene algún problema de salud:

  • Está inapetente.
  • Consume agua en exceso. O deja de tomarla.
  • Respira de forma alterada, a pesar de que no haya realizado una excesiva actividad física.
  • No quiere jugar o pasear.
  • Presenta dificultades para acostarse, sentarse, levantarse o desplazarse.
  • Tiene inquietud.
  • Adopta posturas poco habituales.
  • Se esconde o aísla.
  • Está más mimoso que de costumbre.
  • Manifiesta irritación e, incluso, tiene actitudes agresivas.
  • Presenta cambios en la cantidad y el aspecto de la orina y de las heces.
  • Vomita de forma constante.
  • Cojea.

Señales menos evidentes de que tu mascota presenta algún problema físico o emocional

Puede que suceda también que ciertas dolencias no se manifiesten en demasía hasta que están bien avanzadas. O que sus signos no sean del todo evidentes.

Ten en cuenta que:

  • Cuando un perro entrecierra frecuentemente sus ojos y sus pupilas se vuelven más pequeñas, es probable que esté padeciendo dolor ocular.
  • Unas pupilas dilatadas muchas veces son también signo de dolor en cualquier parte del cuerpo.
  • Los bultos que pueda presentar suelen tener distintos orígenes y ser benignos o malignos. Muchas veces no son del todo visibles. Y no tienen por qué ser dolorosos. Por eso es bueno que realices una búsqueda exhaustiva para encontrarlos.
  • Las otitis son difíciles de detectar. Fíjate si tu perro no ladea la cabeza de forma persistente.
  • Las encías blanquecinas, por lo general, indican anemia.

Además, si el peludo emana un olor extraño o desagradable proveniente de cualquier parte de su cuerpo, es muy probable que algo no esté funcionando del todo bien.

No dejes de llevar a tu mascota al veterinario

Si las sospechas de que algo va mal con tu perro son cada vez más fundadas, intenta detectar dónde le duele al peludo. Palpa con cuidado todo su cuerpo, ya que el dolor puede que le provoque una reacción agresiva.

Considera que quizá los cambios de conducta o de costumbres de tu perro no sean por una cuestión física. No descartes que se encuentre afectado por un cuadro de estrés o sienta miedo por algún motivo específico.

En cualquier caso, lo que tienes que hacer es recurrir al veterinario sin pérdida de tiempo. La idea es que se pueda diagnosticar con rapidez lo que le pasa al peludo y darle el tratamiento más adecuado.

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