ESTUDIOS RECIENTES DEMOSTRARON QUE ESTA PLANTA PURIFICA LA SANGRE, REGENERA LOS GLÓBULOS BLANCOS DEVOLVIÉNDOLE SU FUNCIÓN Y ASÍ AYUDA EN LA LUCHA CONTRA LA LEUCEMIA.

Las agudas se caracterizan por su rápida evolución y, según el tipo de leucocitos que se encuentra aumentado, podemos distinguir entre la leucemia linfoblástica aguda y la leucemia mieloblástica aguda.

En la primera predominan los linfoblastos, que son los precursores de los linfocitos, y en la mieloblástica abundan los mieloblastos, células que al madurar dan origen a los mielocitos.

Las leucemias crónicas tienen una evolución muy lenta, y en ellas pro-liferan células más maduras que en las agudas. En la leucemia linfocítica predominan los linfocitos, mientras que en la mielocítica lo hacen los mielocitos. Casi todos los casos de leucemia corresponden a los cuatro tipos citados.

No se conoce la causa de la mayoría de las leucemias. Se sospecha que algunas pueden estar causadas por virus, aunque aún no ha podido identificarse con precisión el virus responsable.

A veces la leucemia se debe a la lesión de la médula ósea por radiaciones (rayos X, explosiones nucleares) o intoxicaciones (benzol). También las anomalías genéticas pueden desempeñar un papel en el desarrollo de esta condición.

Los síntomas dependerán del tipo de leucemia, pero algunos son comunes a todos ellos. En general, el paciente se encuentra pálido y cansado. Puede tener ganglios linfáticos aumentados de tamaño, fiebre, pérdida de peso y del apetito, dificultad para respirar, y sufrir infecciones persistentes y repetidas, así como frecuentes hemorragias.

Es importante observar que en contra de la creencia popular de que esta dolencia sólo afecta a la infancia y a la primera juventud, la leucemia puede presentarse a cualquier edad. Incluso hay un tipo de leucemia, la llamada linfocítica crónica, que casi nunca la sufren los niños y que es muy rara antes de los 40 años. No obstante, otra forma de la dolencia, la denominada linfoblástica aguda, que es la más común, casi siempre se da en niños y adolescentes y constituye el cáner más frecuente en la infanicia.

La naturaleza siempre nos sorprende con todas sus bondades y en este caso le hablaremos de dos plantas comunes, muy fáciles de conseguir que ayudan en la lucha contra la leucemia.

La Ortiga es una de las plantas con mayores ventajas para el organismo y es muy simple de identificar en un campo por el borde dentado que presentan sus hojas. Es silvestre y no mide más que un metro de alto. Si bien es cierto que le han atribuido una mala fama por sus pelos urticantes, también equilibran con sus maravillosas bondades. Conoce en este artículo las 6 propiedades de la ortiga para la salud.

COMO PREPARAR LA ORTIGA PARA COMBATIR LA LEUCEMIA, Dejar hervir 50 g de hojas frescas de brotes tiernos de ortiga menor durante 10 minutos en 1 litro de agua y después añadir:40 g de trébol de agua. Dejar hervir de nuevo durante 5 minutos, colar y repartir en 8 partes a tomar en 4 días, a razón de 2 veces diarias, durante 8 días consecutivos, descansar 4 días, 4 veces seguidas, es decir, 32 días en total.

Otra planta qque posse propiedades contra la leucemia es el aguacate. Según investigaciones realizadas, el aguacate podría combatir la leucemia específicamente del tipo mielógena aguda (LMA). Esto se debe a un compuesto del aguacate, (el avocatin B) que ataca y destruye exclusivamente las células de este cáncer dejando las otras intactas.

Consumir remolacha, ya que esta indicada no sólo en leucemia sino también en casos de anemias perniciosas y todas las enfermedades que tiene que ver con la sangre. Sirve para fortalecer el sistema inmunológico lo que ayuda la rápida regeneración de los enfermos. Una de las maneras que se debe consumirla para estos padecimientos es cruda, No olvides compartir para que otras personas también se enteren.

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